Puño cerrado, madre negra - Juan Tomás Ávila Laurel
Una novela sobre memoria, diáspora y desarraigo atravesada por la historia colonial de Guinea Ecuatorial y la España de posguerra. Juan Tomás Ávila Laurel construye un relato íntimo y poderoso sobre identidad negra y pertenencia.
Desde la Guinea Española colonial hasta la Barcelona gris de la posguerra, Puño cerrado, madre negra despliega una historia marcada por silencios familiares, desplazamientos y heridas coloniales que atraviesan generaciones.
La novela comienza con la figura legendaria de Pablo Olivera, un boxeador de fuerza casi mítica cuya presencia deja una huella secreta en la historia de una familia ecuatoguineana. De ese pasado emerge Ana Matzen Biachó, protagonista de una búsqueda profundamente humana: reconstruirse entre territorios, lenguas y memorias fragmentadas.
Arrancada del calor de Santa Isabel y trasladada a Barcelona, Ana crece entre el extrañamiento, el silencio y la sensación constante de no pertenecer completamente a ningún lugar. En el barrio de Gràcia, acogida por una misteriosa mujer sordomuda, inicia una exploración íntima de su identidad negra en una España que apenas reconoce la existencia afrodescendiente dentro de su propia historia.
Juan Tomás Ávila Laurel, una de las voces más importantes de la literatura ecuatoguineana contemporánea, vuelve a abordar temas centrales de su obra: colonialismo, migración, exilio y memoria africana. Pero aquí lo hace desde una narración especialmente sensorial y emocional, donde el cuerpo, el silencio y la herencia familiar funcionan como archivos vivos de la diáspora.
Puño cerrado, madre negra es también una reflexión sobre el regreso imposible al origen y sobre cómo las identidades negras se reconstruyen entre fracturas, ausencias y supervivencias.
feedback Reportar comentario